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Potenciando el éxito: cómo la gestión del rendimiento impulsa a tu empresa y a tus empleados

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11 minutos de lectura
Gestión del rendimiento en la empresa

Hoy queremos hablarte sobre un tema fundamental para el éxito de tu empresa: la gestión del rendimiento. Sabemos que como líder, te preocupa maximizar el potencial de tus empleados y lograr los objetivos de tu organización. Por eso, queremos explicarte qué es la gestión del rendimiento y cómo puede beneficiar tanto a tu negocio como a tus empleados.

La gestión del rendimiento es mucho más que un simple proceso de evaluación anual. Se trata de establecer una  relación equilibrada entre los empleados y el valor que aportan a la empresa, a través de una comunicación constante y el apoyo de sus jefes directos

La cultura de tu empresa, en este sentido, juega un papel clave en la forma en que se implementa esta metodología. Ya sea que tu empresa tenga una cultura jerárquica tradicional o una cultura horizontal y colaborativa, existe una manera de adaptar este enfoque para obtener los mejores resultados. La gestión del rendimiento busca apoyar de manera continua a tus empleados para que alcancen sus metas individuales, lo que, a su vez, contribuirá al logro de los objetivos más amplios de tu negocio.

Desde convertirse en un sistema de alerta temprana para el bienestar hasta aumentar el compromiso y la satisfacción laboral, una buena buena implementación de esta táctica puede marcar la diferencia en la vida profesional de tus empleados. ¡Continua leyendo!

¿Qué es la gestión del rendimiento?

Aunque no existe una definición estándar de gestión del rendimiento, se puede resumir mejor como “equilibrar la relación entre los empleados y el valor que aportan a un negocio a través de la comunicación y el apoyo de sus jefes directos”. Las revisiones de rendimiento incluyen establecer objetivos, mejorar el desempeño y reforzar la responsabilidad del empleado.

La cultura de tu empresa determina cómo se realiza la gestión del rendimiento. Una cultura tradicional y jerárquica, muy orientada a los resultados, puede establecer objetivos específicos para los empleados al comienzo del año y medir estrictamente su rendimiento en función de esos objetivos. 

Una cultura horizontal, más colaborativa y ágil, puede permitir a los empleados asumir riesgos, innovar y compartir ideas con los líderes, requiriendo solo una supervisión ligera. Solo cuando se obtienen los resultados de la empresa se puede evaluar el rendimiento, y si el enfoque de no intervención ha funcionado, se deja así.

Independientemente de la cultura de tu empresa, esta metodología se trata de apoyar continuamente a tus empleados para que alcancen metas individuales, de modo que tu negocio logre sus objetivos generales. Es un conjunto multifacético de procesos y comportamientos para fomentar un alto rendimiento. Y los mejores sistemas establecen una conexión estrecha entre los empleados exitosos y las empresas exitosas.

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¿Cuál es el impacto empresarial de la gestión del rendimiento?

Mayor retención de talento

Las personas son el activo más importante y valioso de tu empresa, por lo que es esencial encontrar formas de retener a tus empleados. Reemplazar a un empleado puede costar entre el 50% y el 200% de su salario anual, y el 52% de todas las renuncias voluntarias son evitables si los líderes conocen las causas. Tener la oportunidad de trabajar de manera continua y autónoma hacia metas de rendimiento, al mismo tiempo que se resaltan las áreas en las que desean trabajar, brinda a los empleados razones para quedarse en tu empresa.

Identificación de riesgos potenciales

La gestión del rendimiento te permite identificar empleados con bajo rendimiento o falta de motivación. En algunas industrias, los empleados con bajo rendimiento representan un riesgo real, y cuanto antes puedas identificarlos, más rápido podrás volver a motivarlos. Asimismo, puede ayudarte a descubrir por qué y brindar apoyo al empleado para que vuelva al buen camino.

Existen muchas razones por las que un empleado puede tener dificultades: salud mental o física, agotamiento, problemas personales, falta de capacitación, recursos deficientes, conflictos laborales, tener una carga de trabajo demasiado alta o falta de desafíos suficientes. Los datos de gestión del rendimiento señalarán problemas con un empleado en particular, y luego depende de ti tener una conversación abierta, de persona a persona, para profundizar y resolver el problema.

Mayor compromiso y motivación de los empleados

Un mayor compromiso de los empleados conduce a una mayor satisfacción de tus clientes, lo que a su vez se traduce en mayor rentabilidad. Un enfoque continuo de la gestión del rendimiento garantiza que tus empleados estén trabajando hacia metas y objetivos en tiempo real, lo que les permite aprovechar al máximo sus habilidades y roles, así como resolver problemas antes de que se conviertan en algo más grande y problemático. Este enfoque brinda a los empleados una mayor satisfacción laboral y una sensación de logro.

Identificación de oportunidades de desarrollo profesional

Un enfoque ágil de esta metodología de gestión te permite identificar fácilmente a aquellos empleados que tienen un buen desempeño, van más allá de lo esperado y pueden ser adecuados para una promoción.

Mejor desempeño general del negocio

Todo lo anterior contribuye a un mejor desempeño general del negocio. Los empleados comprometidos y en crecimiento entregan un trabajo de mejor calidad y están más motivados para innovar y seguir progresando. La gestión del rendimiento, cuando se realiza correctamente, aporta valor a toda la fuerza laboral y a la organización en su conjunto.

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¿Cuáles son los beneficios para los empleados?

Un sistema de alerta temprana para el bienestar

El bienestar en el trabajo es fundamental. Un estudio reciente realizado por Gallup mostró que el 61% de los empleados mencionaron un “mejor equilibrio entre el trabajo y la vida personal y un mayor bienestar personal” como razón para cambiar de trabajo.

Cuando un sistema de gestión del rendimiento señala a un empleado como alguien con bajo rendimiento o falta de motivación, una conversación abierta con su jefe directo en una evaluación de rendimiento puede ayudar a identificar las causas. Luego, puedes implementar medidas para ayudar y respaldar al empleado para que decida quedarse, en lugar de marcharse o agotarse.

Mayor compromiso y motivación de los empleados

“Si haces un trabajo que amas, nunca trabajarás un día en tu vida”, dice el viejo refrán. Cada empleado busca la satisfacción laboral, la motivación y el compromiso. Con una gestión continua del rendimiento, los líderes ayudan a los empleados a trabajar hacia metas y objetivos en tiempo real, los apoyan para aprovechar al máximo sus habilidades y roles, y abordan los problemas de manera oportuna.

Objetivos y expectativas claras

A todos nos gusta saber qué estamos haciendo, cuándo y con qué recursos disponibles, para poder simplemente hacer nuestro trabajo. Las metas SMART en la gestión brindan a los empleados objetivos claros a los que aspirar y la oportunidad de contribuir a su desarrollo. Las expectativas definidas significan que tus empleados siempre saben lo que se espera de ellos, lo que reduce el estrés y los conflictos laborales, y a su vez permite que los líderes confíen en que todos están trabajando al máximo de sus habilidades.

Identificación de oportunidades de desarrollo y progresión profesional

Ningún empleado quiere quedarse en el mismo puesto durante toda su vida. Los empleados pueden analizar su propio desarrollo profesional y elegir las áreas en las que desean crecer y trabajar. Las reuniones regulares con los gerentes permiten revisar su progreso.

Iluminando las áreas de mejora: ¡Aprovecha al máximo las oportunidades de capacitación!

Otro aspecto fantástico de la gestión del rendimiento de los empleados es que te permite descubrir dónde tus empleados podrían beneficiarse de más capacitación y oportunidades de desarrollo. Al trabajar con metas inteligentes (SMART) y herramientas de gestión, los empleados también pueden destacar estas áreas por sí mismos y comunicar de manera clara sus necesidades de capacitación a los gerentes y líderes. ¡La clave está en impulsar su crecimiento y maximizar su potencial!

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Cómo diseñar un sistema efectivo de gestión

En el escenario empresarial en constante cambio y la evolución de la dinámica laboral, los sistemas de gestión del rendimiento se han convertido en una forma útil de administrar mejor los recursos humanos en una organización. Muchas empresas en todo el mundo han adoptado diversos métodos y estrategias para mejorar el rendimiento de sus empleados, pero muchas no están satisfechas con los resultados.

Esto hace necesario que las organizaciones analicen la efectividad de sus sistemas de gestión actuales. A continuación te compartimos cinco pasos para medir la efectividad del sistema de gestión del rendimiento:

1.Investigación y establecimiento de puntos de referencia para las prácticas de rendimiento: Para comprender en qué aspectos tu sistema de gestión de rendimiento actual no cumple, debes saber cómo se ve un sistema de gestión efectivo.

La investigación exhaustiva es clave para analizar los elementos que se deben incluir en un sistema de gestión efectivo. Leer estudios de casos de empresas que han renovado con éxito sus estrategias de gestión del rendimiento puede proporcionar ideas útiles para tu sistema. 

Analizar las prácticas de esta metodología prevalecientes en tu industria y las tendencias líderes en el mercado también puede ayudarte a establecer un punto de referencia para lo que debe incluir en tu estrategia.

2. Establecimiento de objetivos empresariales claros para la gestión del rendimiento: Es fundamental definir objetivos y metas claras que tu organización intente alcanzar. Algunos de los objetivos comunes son:

    • Mejorar el rendimiento organizacional.
    • Alinear los objetivos individuales y corporativos.
    • Desarrollar una cultura de rendimiento entre los empleados.
    • Mejorar el rendimiento individual.
    • Alinear el comportamiento individual con los valores y la cultura organizacional.
    • Identificar necesidades de desarrollo personal.
    • Vincular el rendimiento con la remuneración.

3. Establecimiento de medidas de éxito para tus objetivos definidos: Una vez que hayas decidido qué pretendes lograr a través del sistema de gestión del rendimiento, es esencial saber qué se considerará como el logro de esos objetivos. En pocas palabras, debes analizar qué medidas se considerarán para declarar que los objetivos se han logrado con éxito.

Veamos algunos ejemplos:

Objetivos de gestión del rendimiento – Medidas de éxito:

  • Mejorar el rendimiento del equipo: Claridad sobre lo que se espera de los empleados, alineación del rendimiento de los empleados, aumento de la rentabilidad de los equipos, aumento de la satisfacción del cliente.
  • Mejorar la motivación y el compromiso de los empleados: Resultados de encuestas de compromiso de los empleados, aceptación de la revisión del rendimiento como una herramienta útil, mejores tasas de rotación de empleados.
  • Decisiones de remuneración basadas en el rendimiento: La capacidad de la gerencia para medir objetiva y precisamente el rendimiento, vinculación de la remuneración al rendimiento.

Además, las organizaciones deben acordar medidas para comprender la efectividad de los métodos y herramientas utilizados para llevar a cabo la gestión del rendimiento, como un sistema automatizado del mismo.

Se deben responder preguntas como:

  • El tiempo necesario para procesar tareas.
  • Si estos cambios son fáciles de implementar.
  • Si la implementación se puede realizar sin problemas y rápidamente.

4. Evalúa tu sistema de gestión del rendimiento actual: Una vez que hayas establecido los puntos de referencia, los objetivos y definido las medidas de éxito, es hora de recopilar datos y comenzar a evaluar tu sistema de gestión actual.

Para comprender completamente la efectividad de tu sistema de gestión del rendimiento y cómo mejorarlo, se deben utilizar datos cuantitativos y cualitativos.

Es importante obtener datos sobre los puntos de referencia, los objetivos y las medidas de éxito, en la medida de lo posible. Para recopilar estos datos, se pueden utilizar algunos métodos, como:

  • Entrevistar a una muestra de empleados y gerentes sobre su experiencia con la gestión del rendimiento.
  • Extraer informes de sistemas de gestión del rendimiento en línea.

Después de recopilar los datos, analiza los resultados en función de las medidas de éxito que definiste y los puntos de referencia que deseabas alcanzar. Luego, compara estos resultados con los puntos de referencia de la industria. Esto te ayudará a comprender cuán efectivo es tu sistema actual de gestión del rendimiento y en qué aspectos necesita mejorar.

Recuerda siempre que, con los tiempos cambiantes y los estándares del mercado, el sistema de gestión de una organización también debe ser monitoreado y modificado continuamente para satisfacer las necesidades cambiantes de los empleados.

5. Es hora de actuar según los resultados: En esta etapa, has evaluado las capacidades reales de tu sistema de gestión del rendimiento, lo has comparado con los puntos de referencia que estableciste y has encontrado discrepancias o deficiencias en las que debes trabajar.

Ahora es el momento de tomar las medidas adecuadas para mejorar el sistema de gestión actual. Es importante incluir a los interesados directamente afectados, como empleados, gerentes y la alta dirección, en este proceso. Esto resultará en una mayor apropiación de aquellos que deben implementar el sistema y ser parte regular de él.

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Elementos clave de un sistema de gestión del rendimiento efectivo:

  • Datos precisos de múltiples fuentes: Un sistema de gestión del rendimiento debe capturar datos relevantes, correctos y precisos de múltiples fuentes para ser más objetivo. El enfoque debe estar en recopilar datos que estén en línea con los objetivos que la organización está midiendo.
  • Desarrollo de empleados: Un sistema de gestión del rendimiento exitoso debe centrarse en el desarrollo general de un empleado. Esto se puede lograr estableciendo metas claras, brindando retroalimentación regular y oportuna, e identificando las necesidades de capacitación del empleado. Una plataforma con componentes como Retroalimentación 360, Metas basadas en OKR y Evaluaciones Cualitativas proporcionará los datos más objetivos para una gestión efectiva del rendimiento.
  • Rendimiento y remuneración: Un sistema de gestión del rendimiento ideal debe desvincular la variable de compensación. Si bien las organizaciones utilizan la plataforma de gestión para llegar a evaluaciones y aumentos anuales, esto es un medio para un fin, no un fin en sí mismo.

La gestión del rendimiento tiene como objetivo medir, evaluar y mejorar el rendimiento del empleado. Las organizaciones deben tener una claridad fundamental en esta distinción. El sistema de gestión debe permitir a las organizaciones impulsar el rendimiento y el desarrollo profesional de los empleados.

Normalmente, la compensación es un subproducto de este proceso. Las revisiones de rendimiento permiten a las organizaciones identificar a los empleados que están desempeñándose bien, están alineados con la organización y tienen el potencial de crecer con ella. Un buen sistema de gestión del rendimiento también puede capacitar a la organización para utilizar eficazmente componentes de recompensas y reconocimiento para fomentar un comportamiento positivo en los empleados.

  • Facilita un mejor rendimiento: Un sistema de gestión del rendimiento no solo debe medir el rendimiento, sino también ayudar a mejorar el rendimiento del empleado (y, por lo tanto, del rendimiento de la organización). Por ejemplo, un sistema efectivo facilita conversaciones en tiempo real entre el gerente y el empleado, lo que permite correcciones o apoyo oportunos cuando sea necesario.
  • Coaching: Un sistema de retroalimentación continua en tiempo real permite romper las barreras existentes entre los empleados y los gerentes y facilitar conversaciones frecuentes. Estas conversaciones frecuentes aseguran la reducción de fricciones y, con el tiempo, se vuelven más orientadas al desarrollo y hacen que los gerentes de línea sean mejores gestores de personas y asuman el papel de coach para el desarrollo del empleado.

Conclusiones y recomendaciones para tu salto a una gestión efectiva

Para que las organizaciones logren un mejor rendimiento, los empleados deben estar más alineados, comprometidos y motivados hacia las prioridades organizativas.

Las organizaciones deben implementar un sistema de gestión del rendimiento efectivo y eficiente. Evaluar la efectividad del sistema actual, identificar las áreas que necesitan mejoras, establecer metas para la mejora y actuar en consecuencia es un proceso que las organizaciones deben seguir.

En esta era digital, un sistema de gestión del rendimiento basado en la retroalimentación continua impulsado por la tecnología incorpora muchos de los componentes que hacen que un sistema sea efectivo y eficiente.

No existe un sistema de gestión del rendimiento único que funcione para todas las organizaciones. Sin embargo, debemos comprender que cada organización es diferente y tiene sus propios objetivos y desafíos a superar. Cada organización debe adoptar un sistema adaptado a sus necesidades y metas de rendimiento deseadas. Con Factorial podrás evaluar a cada empleado de forma autónoma, identificar áreas de mejora y desarrollar planes individuales que contribuyan tanto a tus intereses empresariales como a garantizarles una mejor calidad de vida a tus empleados.

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Comunicadora y marketera senior, Máster en liderazgo y Máster laureada en Estudios Políticos. Experiencia en desarrollo de negocios, innovación y empoderamiento de mujeres líderes.

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