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Leyes laborales

Cláusula de confidencialidad en contratos laborales: Guía práctica para Colombia

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En Colombia, la rotación laboral alcanza el 41 % anual según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), lo que convierte la protección de la información empresarial en una prioridad estratégica. La cláusula de confidencialidad es la herramienta contractual más directa para blindar los activos intangibles de una organización frente a filtraciones, tanto durante la relación laboral como después de ella.

Que es una Clausula de Confidencialidad en Colombia?

Una cláusula de confidencialidad es una estipulación contractual por la que el trabajador se obliga a no divulgar, usar ni compartir información reservada a la que acceda por razón de su cargo, y puede extenderse más allá de la terminación del contrato.

Colombia registra una tasa de rotación laboral del 41 % anual, según la OCDE, lo que incrementa el riesgo de fuga de información en cada desvinculación.

El SMMLV 2026 es de COP $1.750.905, fijado mediante los Decretos 1469 y 1470 del 29 de diciembre de 2025 del Gobierno Nacional. Es la cifra de referencia para calcular la cláusula penal por incumplimiento.
La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) ha reiterado que una clausula confidencialidad, por sí sola, no convierte información pública en secreta. Debe acompañarse de medidas efectivas de protección.

Por qué es importante incluir una cláusula de confidencialidad en Colombia?

En el mercado colombiano, la rotación de personal, el trabajo remoto y el uso intensivo de herramientas digitales hacen que el riesgo de fuga de información sea cada vez mayor. Por eso, las empresas necesitan reglas claras sobre reserva, acceso y tratamiento de información interna.

Según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Colombia registra una tasa de rotación laboral del 41 % anual, una de las más altas de América Latina. Cada desvinculación representa un momento de riesgo real para la información estratégica de la empresa, especialmente cuando no existe una cláusula de confidencialidad que establezca obligaciones clara

Incluir una cláusula de confidencialidad en Colombia permite:

  • Proteger secretos empresariales, bases de datos y know-how.
  • Reducir riesgos de competencia desleal.
  • Fortalecer la cultura de seguridad de la información.
  • Establecer consecuencias contractuales frente a filtraciones.
  • Complementar políticas internas de protección de datos y ciberseguridad.
  • Además, esta cláusula resulta especialmente relevante en cargos con acceso a información sensible como gerencias, áreas financieras, tecnología, recursos humanos, ventas, legal y operaciones

Además, esta cláusula resulta especialmente relevante en cargos con acceso a información sensible como gerencias, áreas financieras, tecnología, recursos humanos, ventas, legal y operaciones.

Qué es una cláusula de confidencialidad en el contrato laboral?

Una cláusula de confidencialidad es una estipulación contractual por medio de la cual el trabajador se obliga a no divulgar, usar ni compartir información reservada a la que acceda por razón de su cargo. Esta obligación puede abarcar información técnica, comercial, operativa, financiera, estratégica y datos personales

Cuál es el marco legal de la cláusula de confidencialidad en Colombia?

La validez de la cláusula de confidencialidad debe analizarse a la luz del Código Sustantivo del Trabajo, el deber de buena fe y las reglas sobre reserva de información empresarial. En el plano supranacional, el artículo 265 de la Decisión 486 de 2000 de la Comunidad Andina establece que toda persona que, con motivo de su trabajo, tenga acceso a un secreto empresarial sobre cuya confidencialidad se le haya prevenido, debe abstenerse de usarlo o divulgarlo. La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) ha confirmado que la terminación del vínculo laboral no extingue esta obligación de reserva.

También debe considerarse que la divulgación de secretos o información reservada puede dar lugar a sanciones laborales, incluyendo terminación del contrato con justa causa, cuando la conducta del trabajador encaje en las causales previstas por la ley. En paralelo, si la información involucra datos personales, entra en juego la normativa de protección de datos y tratamiento seguro de la información.

Adicionalmente, el artículo 308 del Código Penal colombiano establece una pena de prisión de 32 a 90 meses y una multa de 26,66 a 3.000 SMMLV para quien emplee, revele o divulgue un secreto empresarial que deba permanecer en reserva. Esta dimensión penal refuerza la importancia de documentar adecuadamente qué información tiene carácter confidencial y de advertir expresamente al personal sobre esa condición.

Qué requisitos de validez debe cumplir la cláusula de confidencialidad?

La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) ha reiterado en su jurisprudencia que una clausula confidencialidad, por sí sola, no convierte información pública en secreta. Para que la protección sea exigible, la empresa debe demostrar que la información cumple tres requisitos concurrentes: (1) ser secreta, es decir, no conocida ni fácilmente accesible en el mercado, (2) tener valor comercial por su carácter reservado, y (3) haber sido objeto de medidas razonables de protección, conforme al artículo 260 de la Decisión 486 de 2000 de la Comunidad Andina.

No es recomendable imponer restricciones genéricas, indefinidas o excesivas, porque podrían resultar discutibles desde el punto de vista laboral o constitucional.

Qué información puede protegerse?

No toda la información de una empresa debe tratarse como confidencial. Para que la cláusula sea útil, conviene delimitar qué se considera información reservada.

Algunos ejemplos habituales son:

  • Estrategias comerciales y de ventas.
  • Listas de clientes y proveedores.
  • Precios, márgenes y condiciones negociadas.
  • Estados financieros no públicos.
  • Información tecnológica, software, desarrollos y códigos.
  • Documentos internos, manuales y políticas no divulgadas.
  • Datos personales de empleados, clientes o candidatos.
  • Procesos internos, fórmulas, metodologías y planes de negocio.

En cambio, no debería considerarse confidencial aquella información que ya sea pública, que el trabajador conozca legítimamente por fuera de la relación laboral o que deba divulgarse por mandato legal.

Qué debe incluir una clausula confidencialidad en Colombia?

Para que la cláusula sea efectiva, debe estar redactada con precisión y no dejar vacíos interpretativos. Estos son los elementos mínimos que debería contemplar:

  • Definición clara de información confidencial
  • Debe indicarse qué tipo de información queda protegida. Entre más precisa sea la definición, más fácil será exigir su cumplimiento.
  • Obligación expresa de reserva
  • El trabajador debe comprometerse a no divulgar, reproducir, compartir, publicar ni usar la información para fines distintos a los de su función.
  • Finalidad limitada
  • La información solo puede utilizarse para cumplir las tareas contratadas y nunca para beneficio personal o de terceros.
  • Devolución o eliminación de información
  • Al terminar el contrato, el trabajador debe devolver documentos, equipos, soportes y cualquier material que contenga información confidencial.

Duración de la obligación

La obligación puede regir durante toda la relación laboral y, en ciertos casos, extenderse por un tiempo posterior, siempre que esté justificada por la naturaleza de la información.

Consecuencias por incumplimiento

Debe señalarse qué ocurre si se viola la cláusula: sanción disciplinaria, terminación con justa causa, indemnización de perjuicios o cláusula penal.

Puede aplicar después de terminar el contrato?

Sí, puede aplicarse después de finalizada la relación laboral, siempre que la obligación esté bien delimitada y sea proporcional. Esto es especialmente relevante cuando la información conserva valor competitivo aun después de la salida del trabajador.

Por ejemplo, una fórmula comercial, un modelo de precios o una estrategia de expansión pueden seguir teniendo valor semanas o meses después de la desvinculación. En esos casos, la empresa puede justificar una obligación postcontractual de reserva por un plazo razonable.

Lo importante es que la duración no sea automática ni exagerada. Mientras más sensible sea la información, más justificable será una extensión temporal. Pero si el plazo es excesivo o no tiene justificación, la cláusula puede perder fuerza.

Cláusula penal y SMMLV 2026 : cómo calcularla

En Colombia, suele recomendarse expresar esa penalidad en SMMLV para conservar proporcionalidad y facilidad de actualización. Para 2026, el SMMLV equivale a COP $1.750.905, fijado mediante los Decretos 1469 y 1470 del 29 de diciembre de 2025 del Gobierno Nacional. A modo de referencia orientativa:

  • 1 SMMLV para infracciones leves.
  • 2 a 3 SMMLV para filtraciones con impacto moderado.
  • 4 SMMLV o más para daños graves o divulgación masiva.

La cifra exacta dependerá del cargo, del tipo de información y del daño potencial. También puede establecerse que la suma se actualice según el SMMLV vigente al momento del incumplimiento o conforme al IPC, según lo que se acuerde en el texto contractual.

Es importante que la penalidad no resulte abusiva ni desproporcionada. Una suma excesiva puede ser discutida judicialmente, por lo que conviene usar criterios objetivos y documentar la relevancia de la información protegida.

Cabe tener en cuenta que la Ley 2466 de 2026 (Reforma Laboral), sancionada el 25 de junio de 2025, reforzó las garantías del debido proceso disciplinario laboral mediante la modificación del artículo 115 del Código Sustantivo del Trabajo. Esto implica que cualquier sanción derivada del incumplimiento de la cláusula de confidencialidad — incluyendo la aplicación de la cláusula penal — debe respetar los principios de proporcionalidad, derecho a la defensa y contradicción de pruebas antes de hacerse efectiva.

Aquí tienes un ejemplo de cláusula adaptable:

Cláusula de confidencialidad

“El trabajador se obliga a guardar estricta reserva sobre toda información confidencial, reservada o estratégica a la que tenga acceso con ocasión de la ejecución de sus funciones, incluyendo, entre otras, información comercial, financiera, técnica, operativa, de clientes, proveedores, empleados, procesos internos, estrategias de negocio y cualquier otro dato que no sea de dominio público.

El trabajador se compromete a no divulgar, reproducir, compartir, transferir, publicar, usar ni aprovechar dicha información para fines distintos al cumplimiento de sus funciones, durante la vigencia del contrato y por un término adicional de [X] meses contados a partir de su terminación, cuando la naturaleza de la información así lo justifique.

Al finalizar la relación laboral, el trabajador deberá devolver o eliminar, según corresponda, toda la información y documentación que contenga información confidencial.

El incumplimiento de esta obligación facultará al empleador para iniciar las acciones disciplinarias, contractuales, civiles y demás que resulten aplicables, incluida una cláusula penal equivalente a [X] SMMLV, sin perjuicio de la reclamación de perjuicios adicionales cuando haya lugar.”

Buenas prácticas para una clausula confidencialidad exigible

No basta con incluir la cláusula en el contrato. Para que realmente funcione, la empresa debe respaldarla con una gestión interna adecuada.

Algunas recomendaciones clave son:

  • Definir políticas internas de información y clasificación documental.
  • Limitar accesos según cargo y necesidad operativa.
  • Firmar acuerdos de confidencialidad en cargos críticos.
  • Capacitar a los equipos sobre manejo de información reservada.
  • Registrar de forma clara qué información es sensible.
  • Aplicar controles de seguridad digital y física.
  • Incluir cláusulas de confidencialidad también con proveedores y contratistas.
  • Cuanto mejor documentada esté la protección de la información, más sólida será la defensa de la empresa ante una eventual controversia.

En la gestión de proveedores y contratistas, es aconsejable la firma de un acuerdo de no divulgación (NDA) independiente cuando se otorga acceso a información especialmente sensible o estratégica.

La gestión documental de la información confidencial puede ser compleja cuando el personal es numeroso o cuando la empresa opera en modalidad remota o híbrida. Factorial permite centralizar los contratos laborales, registrar las firmas digitales de cláusulas específicas y controlar el acceso a documentos sensibles desde un único panel, lo que facilita demostrar, ante una eventual controversia, que la empresa adoptó medidas razonables de protección de la información.

Relación con protección de datos personales

La confidencialidad no sustituye el cumplimiento de la normativa de protección de datos. Si la información protegida incluye datos personales, la empresa debe garantizar finalidades claras, autorización cuando aplique, medidas de seguridad y tratamiento adecuado de la información. En este contexto, la Ley 1581 de 2026 y la Superintendencia de Industria y Comercio como autoridad de control establecen las bases para el debido cuidado de los datos personales.

Esto significa que la cláusula de confidencialidad debe coexistir con políticas de tratamiento de datos, avisos de privacidad, controles de acceso y procedimientos internos de seguridad. En la práctica, ambas herramientas se complementan: una protege el secreto empresarial y la otra protege la información personal.

Errores frecuentes al redactar una clausula confidencialidad

Muchas empresas pierden eficacia jurídica por errores simples de redacción.

Los más comunes son:

  • Usar definiciones demasiado amplias.
  • No distinguir entre información pública y confidencial.
  • Imponer plazos indefinidos sin justificación.
  • Establecer multas excesivas.
  • No prever la devolución o eliminación de archivos.
  • Omitir la conexión con políticas internas y control de acceso.

Evitar estos errores mejora la claridad del contrato y reduce el riesgo de impugnaciones futuras.

Cuál es la diferencia entre secreto empresarial y cláusula de confidencialidad?

Aunque los dos conceptos están relacionados, no son equivalentes. El secreto empresarial es una categoría de información protegida automáticamente por la ley — sin necesidad de acuerdos previos — siempre que cumpla los tres requisitos de la Decisión 486 de 2000 de la Comunidad Andina: ser secreta, tener valor comercial y haber sido objeto de medidas razonables de protección. La cláusula de confidencialidad, en cambio, es un mecanismo contractual que refuerza esa protección dentro de una relación laboral específica.

En la práctica, ambas herramientas se complementan: el secreto empresarial opera como un derecho intrínseco, mientras que la cláusula de confidencialidad establece las obligaciones concretas del trabajador y las consecuencias de su incumplimiento. Una empresa que solo cuenta con la cláusula contractual, sin haber adoptado medidas efectivas de protección, puede ver debilitada su posición ante la SIC o ante los tribunales.

La cláusula de confidencialidad es una herramienta esencial para proteger la información más valiosa de una empresa en Colombia. Bien redactada, ayuda a prevenir filtraciones, ordenar el manejo de datos y respaldar acciones contractuales ante incumplimientos.

Su eficacia depende de tres factores: una definición precisa de la información protegida, una duración razonable y una penalidad proporcional. Si además se acompaña con políticas internas, formación y controles de seguridad, se convierte en un recurso sólido para proteger el negocio y reforzar la confianza organizacional.

Preguntas frecuentes sobre cláusulas de confidencialidad

No siempre es obligatoria, pero sí altamente recomendable cuando el trabajador tendrá acceso a información sensible o estratégica.

Sí, si la conducta configura una falta grave o una causal legal de terminación con justa causa, y siempre que exista soporte probatorio suficiente.

Sí, porque facilita la actualización del monto y ayuda a mantener proporcionalidad en el tiempo.

Sí, aunque el nivel de detalle y la intensidad de la cláusula deben ajustarse al tipo de cargo y al nivel real de acceso a información sensible.